User Generated Content (UGC): 10 ejemplos de éxito que debes conocer
El User Generated Content (UGC) o contenido generado por los usuarios es, básicamente, el «boca a boca» de toda la vida pero llevado a las redes sociales. No es solo pedirle a alguien que suba una foto, es conseguir que tus clientes quieran hablar de ti porque se sienten parte de algo.
En nuestra agencia de marketing de influencers, vemos a diario que la gente ya no se cree los anuncios perfectos de la televisión. Lo que convence es ver a una persona real usando un producto en su casa. A continuación, veremos 10 ejemplos exitosos de User Generated Content.
1. Doritos: un juego creativo para los fans
Con su web «Legion of the Bold», Doritos no se limitó a pedir fotos comiendo patatas. Fueron mucho más listos: crearon una página con herramientas y plantillas para que cualquiera pudiera editar vídeos y memes con el estilo de la marca.
Al darles el material hecho, eliminaron la pereza de tener que pensar qué subir. La gente se lo pasó en grande aceptando retos y desafíos, y Doritos consiguió miles de vídeos divertidos y originales que luego usó en sus propias redes. Fue una jugada maestra para ahorrar en costes de producción y conectar con los más jóvenes.
2. Glossier: menos filtros y más realidad
Glossier ha levantado un imperio de belleza sin necesidad de modelos de revista. Su estrategia fue muy clara: pidió a sus seguidoras que compartieran fotos usando sus cremas y maquillajes en su día a día. Nada de focos ni retoques, solo luz natural y pieles de verdad.
Esto funcionó porque atacó directamente la inseguridad que generan los anuncios de cosmética tradicionales. Al ver a chicas normales con resultados honestos, el miedo a comprar desapareció. De hecho, el 90% de sus ventas llegaron de forma orgánica gracias a esas fotos. La gente no quería comprar maquillaje, quería la confianza que transmitían esas clientas reales.
3. Coca-Cola: tu nombre en una lata
Seguro que te acuerdas de cuando todo el mundo buscaba su nombre en una Coca-Cola. Esta campaña es el ejemplo perfecto de cómo un cambio pequeño puede volverse viral. Sustituyeron su logo por los nombres más comunes y dejaron que el instinto de la gente hiciera el resto.
El éxito no fue el diseño, sino el orgullo de encontrar «tu» lata. En cuanto alguien veía su nombre (o el de un amigo), le hacía una foto y la subía a Instagram. Coca-Cola consiguió que millones de personas trabajaran gratis para ellos, llenando internet de fotos del producto sin gastar un euro extra en publicidad.
4. Starbucks: el vaso como lienzo
Con el reto #WhiteCupContest, Starbucks demostró que sus clientes son gente creativa. Pidieron a los usuarios que dibujaran sobre sus vasos blancos y subieran el diseño. El premio era que el dibujo ganador se imprimiría en una edición limitada oficial.
Aprovecharon el tiempo que la gente pasa en sus cafeterías para que hicieran algo divertido con el producto. Fue un éxito total porque transformaron un vaso de cartón en una pequeña obra de arte. Reforzaron su imagen de marca «cool» y artística mientras sus seguidores llenaban las redes de fotos estéticas de sus cafés.
5. National Geographic: fotografía de primer nivel
National Geographic quería seguidores nuevos pero sin perder su prestigio. Lanzaron el concurso #WanderlustContest buscando la mejor foto de naturaleza, con un viaje a Yosemite como premio.
Al ser una marca tan respetada, atrajeron a fotógrafos buenísimos. Consiguieron miles de imágenes brutales que mantienen el nivel de la revista, pero hechas por gente de a pie. Fue una forma inteligente de tener contenido de calidad gratis y que todo el mundo hablara de ellos como el referente número uno en viajes y aventura.
6. Spotify: el lado emocional de la música
En 2021, Spotify quiso dejar de ser una simple app de música para ser algo más personal. Usaron el marketing de influencers para que creadores famosos contaran qué canciones les recordaban a momentos importantes de su vida (un viaje, un ex, un logro).
Después, invitaron a todo el mundo a hacer lo mismo. La música nos toca la fibra sensible a todos, y Spotify supo aprovecharlo. TikTok se llenó de vídeos de gente contando su vida a través de canciones, y la marca logró que los más jóvenes sintieran que Spotify era la banda sonora de su vida.
7. Airbnb: ver para creer
Airbnb tiene un reto: que te fíes de ir a casa de un desconocido. Por eso, su estrategia de UGC es compartir siempre fotos reales de viajeros. Una de las más famosas fue animar a la gente a subir fotos de sus vacaciones con mascotas en casas de Airbnb.
Nada te da más tranquilidad que ver la foto de un perro feliz en un jardín o una familia cenando en una terraza real. Al mostrar que otros usuarios están contentos, el miedo del nuevo cliente desaparece. El contenido de los usuarios actúa como un sello de garantía mucho mejor que cualquier descripción que ponga el dueño de la casa.
8. ASOS: ¿cómo me queda esto a mí?
ASOS lanzó #AsSeenOnMe para ayudar a vender ropa online sin que la gente tuviera miedo a que le quedara mal. Crearon una sección donde los clientes suben sus fotos llevando la ropa que han comprado.
Es como un probador gigante en el que ves a personas de todos los tamaños y estilos con la ropa de la tienda. Al ver cómo le queda una chaqueta a alguien que se parece a ti, te atreves a comprarla. Esto no solo subió las ventas, sino que bajó las devoluciones porque la gente sabía exactamente qué estaba comprando.
9. Calvin Klein: el orgullo de posar
Con el hashtag #MyCalvins, la marca consiguió que la gente se muriera de ganas por salir en ropa interior en sus redes. El premio era aparecer en la galería oficial de su web.
Tocaron el deseo de reconocimiento de la gente. Todo el mundo quería sentirse «modelo por un día» y se esforzaban por hacer fotos muy cuidadas con sus calzoncillos o sujetadores de la marca. Consiguieron una publicidad de lujo totalmente gratuita y modernizaron su imagen de marca para que fuera algo joven y atrevido.
10. LEGO Ideas: tú diseñas, nosotros fabricamos
LEGO tiene el sistema más avanzado: deja que los fans propongan ideas para nuevos juguetes. Si la idea llega a 10.000 votos, LEGO estudia fabricarla y ponerla a la venta.
Es un negocio redondo. El fan que propone la idea se encarga de hacer toda la publicidad para conseguir los votos. Y LEGO solo fabrica lo que ya sabe seguro que se va a vender porque miles de personas han dicho que lo quieren. El cliente pasa de ser solo un comprador a ser el director de producto de la empresa.
¿Cuál es el secreto?
Como has visto en estos ejemplos de éxito en User Generated Content, la clave no es pedir por pedir. Es dar algo a cambio: ya sea un premio, fama, o simplemente hacer que tu cliente se sienta importante. El éxito del UGC es dejar de hablar de lo bueno que eres para dejar que sean tus clientes quienes lo demuestren.
¿Quieres que tu marca sea la próxima en conseguir este impacto? En Impacktum te ayudamos a montar la estrategia para que tus clientes hablen de ti y tus ventas crezcan de verdad.